La campaña, que se promovió en redes sociales y aplicaciones de mensajería, pidió que haya un “día sin inmigrantes” en Estados Unidos, ya sean indocumentados, residentes o cualquiera que sea su estatus legal. Pidió a todas las personas nacidas en el extranjero que se encuentran en Estados Unidos que no vayan a trabajar ni hagan compras para demostrar la importancia de sus labores y de su poder adquisitivo para la economía.

Un dia sin inmigrantes fue algo que surgió de una persona que lo puso en redes sociales y se fue difundiendo a nivel estatal y nacional haciendo que diferentes comunidades, negocios y organizaciones se unieran al movimiento de un dia sin inmigrantes para demostrarle al gobierno que con un dia que todos los inmigrantes no trabajemos en este país su economía puede bajar mucho porque el trabajo de piscar en los cultivos,trabajar en  fábricas, lavando trastes, trabajar en construccion y hacer todos esos trabajos pesados que hace la gente inmigrante no la van hacer la gente de este país porque no saben lo que es trabajar bajo el sol piscando tomate 12 hrs por un salario mínimo  o lavar trastes en un restaurante por 9 dólares la hora porque no se imaginan lo difícil que es tener un trabajo así y más cuando tienes a una familia en casa a la que tienes que llevarle de comer. Estamos cansados de que nos discriminen, que nos traten mal o solo porque somos inmigrantes no valemos pero no se dan cuenta de todo el aporte que hacemos a este país o del esfuerzo que nos costó llegar aquí para poder lograr lo que en nuestro país no podemos porque no tenemos los suficientes recursos, pero el gobierno no se da cuenta de eso. Aquí no llegamos a robar o quitarles nada a nadie todo lo que tenemos es por nuestro esfuerzo, por nuestro trabajo tan duro que hacemos dia a dia para poder alcanzar lo que queremos que es una mejor vida para nosotros y nuestros hijxs .
Muchos negocios a lo largo del país cerraron sus puertas unos en apoyo al movimiento de un dia sin inmigrantes y otros se vieron en la obligación de cerrar sus negocios por no contar con suficiente personal para mantenerlos abiertos.
Por ejemplo, las escuelas públicas de Durham aceptaron las excusas de ausencia de estudiantes hispanos que faltaron a clases, debido a la campaña Un Día Sin Inmigrantes. El Superintendente del DPS, Bert L’Homme, aseguró ha dado directrices a los directores de las escuelas para que consideren las faltas de alumnos latinos como ausencias por actividades educativas.
“Los padres deberán demostrar que los niños faltaron por alguna actividad educativa, como este caso que está relacionado a los derechos humanos. El (superintendente) dijo: ‘yo considero esto una actividad educativa”.